Al analizar los conceptos de democracia, derechos humanos y mediación se puede observar que comparten principios que les son inherentes a cada uno y que guardan semejanza y relación entre si, como el respeto, el diálogo y la búsqueda de la paz social.
No se puede comprender un escenario de respeto y garantía a los derechos humanos sin una sociedad democrática y tampoco una democracia sin participación ciudadana y canales de comunicación abiertos para resolver conflictos.
La democracia como sistema sociopolítico tiene el deber de crear espacios ciudadanos en donde se puedan garantizar los derechos humanos y el acceso a los mecanismos de diálogo y participación ciudadana.
La democracia puede entenderse desde la gobernabilidad política y social; como apuesta por la paz; como ejercicio de la ciudadanía, y como ideal moral de la persona y del estilo de vida de ciudadanos y ciudadanas.
Este último concepto de cultura democrática se debe procurar buscando la libertad, el pluralismo y la participación como sociedad, en donde desde el civismo podamos crecer como sociedad y proteger los derechos humanos y los derechos intangibles como el patrimonio espiritual, cultural, de autodeterminación y la ética y los valores universales, en un estilo de vida democrático en donde la mediación sea un mecanismo que sirva para prevenir, regular, resolver y transformar escenarios conflictivos, buscando que las culturas actuales se conviertan en culturas de paz, buscando a corto plazo la curación de las heridas sociales a través del diálogo y la mediación y trabajando en procesos de rehabilitación, este es el llamado para los que pretendemos ser agentes de cambio, enseñar que es posible desde el diálogo lograr transitar hacia la paz social
