Entendemos la concepción de campos restaurativos como una expresión que va mas allá de la justicia restaurativa[1], que por lo general se asocia únicamente al quehacer penal, el campo restaurativo abarca las practicas jurídicas restaurativas que se dan en otros ámbitos legales, y también es una red que se apoya epistemológicamente en la psicología, la sociología, el derecho, la pedagogía para incorporar conceptos de estas ciencias a su estudio buscando enfoque restaurativo.
Podemos decir que los principios restaurativos son:
- Participación activa de todos los sujetos afectados en el conflicto
- La reparación material o simbólica del afectado por el daño
- La sanación
- La reconciliación
- Y el compromiso de no reiterar actitudes que ataquen a la sociedad o que afecten a los individuos
Ideas poderosas dentro del Campo Restaurativo
Uno de los conceptos poderosos que se plantean en este nuevo paradigma es el de humanizar, el reconocer que como seres humanos poseemos emociones y sentimientos que nos definen como individuos y que no debemos, y no podemos dejar de lado al abordar procesos de resolución de conflictos.
El tener un correcto abordaje de nuestras emociones, el autoconocimiento, nos sensibiliza en los procesos de impartición de justicia y en general en la vida diaria.
Nos reconoce como seres humano y nos obliga a actuar apoyados en nuestros vínculos más fuertes para salir adelante y superar los conflictos, por eso promueve una participación activa de todos los afectados.
Humanizar es una idea poderosa ya que hemos sido educados y estamos acostumbrados a deshumanizar el ejercicio profesional, nos enseñaron a no involucrarnos y ser insensibles, sin embargo, no se han alcanzado los resultados esperados siguiendo estos métodos. Ahora, por otro lado, vemos el campo restaurativo que nos conmina a conectar con nosotros como seres humanos, a empatizar con los demás, a buscar ir a la especificidad de cada persona para sacar lo mejor y positivo. Nos desafía a ser humanos.
Humanizar puede definirse como dotar a algo o alguien de cualidades humanas, representa la cualidad consciente y deliberada que tienen las personas de ser empáticas, solidarias, afectivas, comunicativas, amorosas, sociales, racionales y relacionales. (humanización, 2020)
Considero medular dentro del campo restaurativo el concepto de humanizar, ya que abarca las características y cualidades que se necesitan para lograr una restauración en los procesos y las personas. El buscar ir más allá del cumplimiento de la pena, procurando la reparación, la sanación y la reconciliación.
En estos tiempos de crisis mundial, lo que nos ha mantenido con fuerza son esos vínculos que nos hacen humanos, y los valores que poseemos, la fortaleza en la familia y en los seres queridos que nos apoyan a seguir adelante y no perder la fe.
Por eso la importancia de llevar una vida más humana, más conectada con nosotros mismos, con la familia, con nuestra comunidad, conectados con el medio ambiente y siendo parte de un gran todo. El actuar desde la conciencia de nuestra participación dentro del escenario mundial, educando a nuestro alrededor como agentes de paz social, haciendo comunidad y formando seres empáticos y respetuosos, responsables y capaces de aprender a vivir y convivir.
El pensar en incorporar el concepto de humanizar en el ejercicio profesional de la abogacía, en mi caso, implica toda una reingeniería de conceptos y procesos, romper paradigmas e ir contra la corriente y las formas previamente establecidas. Sin embargo, comulgo con la idea de los campos restaurativos en buscar construir entre todos una sociedad que respete la dignidad de las personas, la forma de convivencia pacífica, que tenga en cuenta que podemos resolver todo tipo de conflictos a través de la palabra, el diálogo y el entendimiento. (Teoría y metodología de la Justicia Restaurativa, 2020)
En las prácticas restaurativas el concepto de humanizar toma particular importancia, ya que es este matiz humano lo que permite hacer la diferencia en el corto plazo en el ejercicio profesional. El formar comunidades y vínculos en los centros de trabajo, en donde las personas se apoyen y cuiden entre sí, donde el ambiente de respeto laboral fomente y garantice estas prácticas propiciará que nos proyectemos en nuestro desempeño cotidiano como agentes de pacificación.
En el caso de los abogados nos enseñan que hay que ser insensibles a las situaciones que conocemos en el actuar profesional, ya que no podemos empatizar con todos y cada uno de los casos que conocemos, y así poder ofrecer un trabajo a la altura y a su vez protegernos en lo personal de involucrarnos afectivamente y tener apegos emocionales en nuestro actuar.
Sin embargo, este modelo de justicia restaurativa nos invita a sentir, a buscar procesos de sanación que nos permitan trascender y transformar el conflicto. Nos plantea experiencias de amor, ternura y comprensión para buscar modificar hábitos a través de procesos restaurativos.
Es momento de optar por la filosofía de la restauración, y procurar aplicarla a la vida diaria y al campo profesional, sin duda esto hará que cada vez más los individuos y la sociedad, conozcan y adopten esta nueva forma de vivir y convivir, en la búsqueda de la tan anhelada paz social.
Trabajos citados
Bauche Eduardo German, M. I. (2018). Diente de León, La Justicia Restaurativa desde la práctica cotidiana.
humanización, S. d. (2020). Significados. Obtenido de https://www.significados.com/humanizacion/
Teoría y metodología de la Justicia Restaurativa. (2020). Aproximación al campo restaurativo.
webdianoia. (14 de noviembre de 2020). webdianoia. Obtenido de https://www.webdianoia.com/glosario/display.php?action=view&id=192
[1] Justicia Restaurativa que es definida por las Naciones Unidas como una respuesta evolucionada al crimen, que respeta la dignidad y la equidad de cada persona, construye comprensión y promueve armonía social mediante la “sanación de la víctima, el infractor y la comunidad”
